Mientras nosotros y nuestros hijos navegamos en el mundo digital, nuestros padres y abuelos suelen hacerlo en el mundo analógico.
Nosotros prácticamente hemos nacido y crecido a la par del desarrollo de las tecnologías de la información.
Enviar un SMS o un email nos resulta algo totalmente familiar y fácil mientras que ellos se sienten muchas veces ajenos y excluídos de ese mundo.
Quienes conformamos Paciencia MDP, sabemos que la enseñanza del uso de nuevas tecnologías a personas no familiarizadas con ellas requiere de capacidad didáctica, empatía y fundamentalmente de paciencia.

